
Bajo en emisiones CO2
Se va imponiendo. Y nos estamos refiriendo a la lucha de las marcas por fabricar motores más comprometidos con el medio ambiente sin perjudicar por ello a los consumos y a su potencial. Un ejemplo lo tenemos en el Insignia ecoFLEX con el motor de gasóleo de 160 caballos.
El Insignia es el modelo que sustituyó a todo un mítico y excelente coche como fue el Vectra. Y el concepto del nuevo modelo ha sido todo un alarde de estilo vanguardista y tecnológico. Nada que ver el uno con el otro. Su exterior es todo un conjunto curvilíneo y el interior rebosa espacio y ergonomía, con buenos materiales y una terminación muy esmerada. Por otro lado podemos decir a ciencia cierta que Opel es un maestro en dar con la clave del dos por uno. Para entendernos. En el “siglo pasado” ya lo hizo con la última generación del Omega que reemplazó de un plumazo al Senator y esta vez ha pasado casi lo mismo. De otro plumazo el nuevo Insignia desplaza al Vectra y sube un nivel más respecto al desaparecido Signum. El Insignia es un modelo que lo tiene todo para la luchar de tú a tú con modelos con claro “acento alemán”, pero también con las marcas más generalistas del mercado que ofrecen unos productos muy bien elaborados y con un alto grado de tecnología y seguridad como son los Citroën C5, Ford Mondeo, Peugeot 407 o el Renault Laguna, sin dejar a un lado los japoneses de Honda con el Accord o Mazda con el Mazda6.
La clave ecoFlex: mejorar la aerodinámica. En el diseño del Insignia los ingenieros no contaron con la posibilidad de “alterar” la fisonomía del coche para mejorar el aspecto aerodinámico ya de por sí bueno gracias a su afilada forma exterior, a sus perfiladas entradas de aire delanteras, al diseño de los espejos retrovisores exteriores con forma de ala, etc… Hasta aquí es de lo que podemos hablar sobre el Insignia “normal”. La versión ecoFLEX, gracias a ciertas modificaciones aerodinámicas, no alteran apenas la estética del Insignia pero mejora su Cx que pasa de 0,28 a 0.26. Con este resultado, el Insignia se sitúa entre los cinco coches más aerodinámicos del mundo. Además le hace ser más rápido ya que la velocidad máxima del 2.0 CDTi es de 218 km/h., mientras que la versión ecoFLEX pasa a ser de 221 km/h.
La mejora de estos valores es consecuencia de cinco principales modificaciones específicas creadas para las versiones ecoFLEX. Entre ellas hay que mencionar que en los bajos del coche se ha añadido un carenado al depósito de combustible por delante del eje trasero. De esta forma se mejora el flujo de aire y se reduce el coeficiente aerodinámico. Otro detalle es la cerrar la rejilla superior ya que cualquier flujo de aire que pase por el bloque motor en vez de hacerlo por la carrocería alteraría la aerodinámica. Otra de las modificaciones se basa en la abertura central del borde del spoiler delantero que ha sido reducida en 10mm. También se ha reducido la altura al suelo en 3mm. en la zona delantera y 14mm en la parte trasera para reducir el flujo de aire que circula por debajo del coche. La última modificación ha sido la de sellar la parte baja del radiador. Este espacio está sellado con foam, lo que permite un reducido paso del aire a través de la abertura de refrigeración con lo que se gana una menor resistencia aerodinámica. A todo esto hemos de añadir neumáticos Michelin Primacy HP de muy baja resistencia a la rodadura y que están especialmente diseñados. Sus medidas son de 225/55 R-17.
La mecánica. Es un motor que combina una conducción respetuosa con el medio ambiente, bajas emisiones y reducidos consumos, con una respuesta alegre y potente. Estrena el sistema Clear Tech que asegura el ahorro de combustible ya que dispone de nuevos sensores piezo-resistentes que miden la presión en cada una de las cuatro cámaras de combustión. Al igual que los demás motores cumple la norma Euro5 de emisiones. Se trata de una nueva generación de propulsores de raíl común, turbo diésel CDTi de cuatro cilindros, dos litros y 160 caballos de potencia. La transmisión va acoplada exclusivamente a una caja de cambios de seis relaciones de largos desarrollos para reducir el régimen del motor y favorecer los consumos. Cuenta además con el avisador del cambio de marchas que indica al conductor el momento más adecuado para realizar el cambio con lo que se consigue mejorar los consumos. Para evitar cualquier pérdida de aceleración se han elegido unos desarrollos más cortos en la primera y la segunda marcha. El consumo de combustible combinado es 5,2 l/100 km., mientras que acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 221 km/h. con unas espectaculares emisiones de CO2 de tan sólo 136g/km.
Los ecoFLEX disponen de toda las tecnologías innovadoras en seguridad activa y pasiva con las que cuenta el Insignia. De esta manera se pueden beneficiar del FlexRide o sistema de suspensión adaptativa que aumenta la estabilidad. El conductor puede elegir entre tres tipos de programas: Normal, Tour o Sport. También está disponible el AFL+ de faros BiXenón que se adaptan a cualquier circunstancia con nueve tipos de funciones diferentes de iluminación, la cámara frontal Opel Eye que es capaz de reconocer las señales de tráfico, el indicador de cambio involuntario de carril o los asientos deportivos ergonómicamente optimizados para mantener descansada la espalda en viajes largos.
En resumen, el Insignia ecoFLEX 2.0 CDTi es un auténtico devorador de kilómetros con unos consumos combinados de risa a pesar de su cilindrada y sobre todo teniendo en cuenta que disponemos nada más y nada menos que de 160 caballos. Amplio y cómodo por dentro y con una excelente capacidad de maletero de 500 litros. Es sin duda una excelente alternativa de compra.




































































Multi-económico y potente 
























