Informe previo de la marca japonesa

Tras haber realizado una investigación los días 10 y 11 de marzo, Toyota considera que el presunto caso de aceleración no intencionada del Prius en San Diego (California) carece de fundamento. El pasado 8 de marzo un Prius de 2008 era conducido por James Sikes. Según la versión del conductor su automóvil circulaba a alta velocidad con el pedal del acelerador atascado y fuera de control resultando imposible detenerlo, por lo que se vio obligado a realizar una llamada a los servicios de emergencia cuyo operador le indicó repetidamente que pusiera la palanca de cambios en posición N (neutra) y que apretara el botón de apagado del motor (botón start/stop). El coche fue interceptado por un oficial de patrulla de las Autopistas de California indicando al conductor que pisase firmemente el freno, utilizara el freno de emergencia botón (botón P) y desconectara el motor, con lo que finalmente el Prius se detuvo.

Las conclusiones de Toyota. Según las conclusiones del informe realizado por Toyota, hay razones para pensar que los hechos relatados por el conductor carecen de la suficiente consistencia tras contrastarlos con los resultados de su propia investigación, cuyas conclusiones más importantes fueron las siguientes: el pedal del freno funcionaba correctamente; los frenos delanteros acusaban cierto desgaste y marcas de sobrecalentamiento, mientras que los frenos traseros y el de estacionamiento estaban en perfecto estado; el coche llevaba alfombrillas adecuadas pero no se encontraban sujetas por los ganchos de retención pero que, en cualquier caso, no interferían ni rozaban el acelerador; el botón de arranque (start/stop) funcionaba correctamente y detenía el motor tras apretarlo durante tres segundos, tal como indicó el operador de servicio de emergencias; la palanca de cambios también funcionaba correctamente y permitía perfectamente el paso a posición neutral (N). Tampoco había ningún código de avería reflejado en los sistemas del vehículo, ni estaba encendido ningún indicador de avería. El sistema de autodiagnóstico que incorpora el vehículo no mostraba ningún indicio de que ni el acelerador ni el freno hubiesen sido utilizados presionándolos de forma rápida y repetida en un corto espacio de tiempo. Tras una verificación estática, los ingenieros reemplazaron los frenos delanteros del coche (dañados por sobrecalentamiento) y se probaron nuevamente sin que se apreciara anomalía alguna. También se procedió a calentar deliberadamente los frenos aplicando una leve pero continua presión en los mismos y el funcionamiento fue plenamente satisfactorio. Toyota indica que el Prius emplea un sistema de doble frenos, uno hidráulico y otros convencional y un sistema regenerativo que aplica los motores eléctricos a la frenada para generar electricidad, un sistema de auto-protección que corta la alimentación del motor si se aplica de modo constante el pedal del freno con una presión al menos equivalente al 50% de su capacidad, sistema que permite una ayuda adicional a la frenada. Según los ingenieros de Toyota esta función, diseñada para evitar que el sistema se sobrecargue y pueda dañarse, funcionaba perfectamente en el vehículo durante las pruebas realizadas. En consecuencia tras estas verificaciones los ingenieros creen que sería muy difícil conducir un Prius a alta velocidad pisando el freno con una mínima firmeza, por lo que la afirmación del conductor de que resultaba imposible detener el vehículo con los frenos carece de solidez argumental considerando el diseño del vehículo. En definitiva y tras estas conclusiones, Toyota cree que debería realizarse una investigación más detallada sobre la versión del Sr. Sikes respecto a los hechos del 8 de marzo.

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