
En los coches matriculados en España
Durante el primer semestre del año 2009 casi un 70% de los coches matriculados en nuestro país estaban equipados con el sistema de estabilidad ESP. Además el segmento B, el perteneciente a los utilitarios, es el que más crece.
Durante el primer semestre de 2009 el porcentaje de coches de nueva matriculación que estaban equipados con el Programa Electrónico de Estabilidad, ESP®, creció un 4 por ciento sobre las cifras de 2008, hasta situarse en el 69 porciento. Este crecimiento, de 4 puntos porcentuales, está por encima de la media europea, que fue de 3 puntos, pasando de un 55 a un 58 por ciento. El comportamiento en los países europeos ha sido bastante dispar.
Así, mientras en países como España, Italia o Gran Bretaña, la cuota creció significativamente, en otros, como Alemania o Francia, se ha producido un retroceso propiciado por un traspaso de ventas de coches de segmentos altos hacia los segmentos pequeños -utilitarios o vehículos urbanos- que cuentan con un equipamiento menor de sistemas de seguridad.
En España, a pesar del fuerte decrecimiento en las ventas durante el primer semestre, no se observan importantes cambios en la estructura de ventas por segmentos, lo que propició que la cuota de instalación del ESP® no se resintiera sino que, al contrario, creciera de manera sustancial. Además, el principal motivo de este crecimiento fue el incremento de cuota en los segmentos más bajos. Así, el segmento A, el de coches pequeños y urbanos, creció un 4 por ciento, principalmente por el aumento de matriculaciones del Smart. El segmento B, lo hace en un 12%, debido principalmente a la estandarización del ESP® en el Seat Ibiza, que es número uno en ventas en España. Para los siguientes meses, el fabricante Bosch confía en que las cuotas de instalación del sistema de estabilidad en España continúen creciendo. Por otra parte, fabricantes como Peugeot o Volkswagen también han apostado por equipar a sus modelos del segmento utilitario- Peugeot 207 y VW Polo – con el ESP® de serie.
A nivel europeo, la normativa de la UE que hace obligatorio el equipamiento de este sistema en todos los nuevos modelos que se introduzcan en el mercado a partir de noviembre de 2011 y su obligatoriedad para todos los vehículos de nueva matriculación a partir de noviembre de 2014, también tendrá una influencia positiva. Igualmente, en 2010 comienza la producción en serie, por parte de Bosch, de la nueva generación del sistema de regulación de frenos, ESP® generación 9, cuyas dimensiones y peso han sido reducidas hasta en un 30 por ciento comparado con la generación actual. Asimismo, la reducción en costes apoyará el esfuerzo realizado por fabricantes y autoridades para estandarizar los sistemas de seguridad activa a nivel mundial.