A su juicio es mejor para recaudar que la subida del IVA
Dos medidas económicas del Gobierno inquietan, y mucho, a la Asociación de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam): la finalización del Plan 2000E, cuyos fondos se agotarán previsiblemente en primavera, y la subida de dos puntos del IVA en julio. Su oposición es firme porque a su juicio penalizan al sector del automóvil. Respecto al Plan 2000E, su presidente, Juan Antonio Sánchez Torres, considera un error su finalización puesto que manteniendo activo este sistema de ayudas el Gobierno contaría con una herramienta recaudatoria mejor que la subida del IVA. Según su criterio la experiencia ha demostrado que con las subvenciones el Estado no sólo recupera las ayudas vía impuestos (Impuesto de Matriculación, IVA y carburantes), sino que obtiene un saldo neto positivo a favor de la Hacienda Pública. Cree que a partir de julio se desplomen las ventas al confluir en el tiempo esta medida del IVA con el fin de las ayudas. Y es que el alza de dos puntos en el impuesto supondrá un encarecimiento del precio de los vehículos de entre 400 y 500 euros de media, a lo que habría que añadir la supresión de unas ayudas de hasta 2.000 euros, por lo que la compra de un coche a partir de julio se encarecería de media unos 2.500 euros. Por lo tanto, la finalización del Plan 2000E en abril colocaría nuevamente a los concesionarios en un escenario nada deseable, viéndose avocados en muchos casos al cierre de sus negocios. Ganvam estima que cerca de un 10% de los concesionarios y compraventas cesaron su actividad a causa de la crisis, lo que ha supuesto la pérdida de alrededor de 30.000 puestos de trabajo.

